martes, 29 de mayo de 2012

amanecer

Los autos en la calle
el murmullo de la vida que se levanta,
las hojas en el piso, el cigarro a medias,
las murallas levantadas una y otra vez y que derrumbamos
hasta llegar aquí, el rocío depositado en los dedos,
mis ojos y mi boca, tus ojos y tu boca
que se apega al beso del tiempo


No digo nada, sólo te miro
en el rincón que nos pertenece -tu alma-
en la penumbra crecerán las flores,
la lluvia nos encontrará en ese instante que no vuelve
te encontraré a ti desmenuzando el tiempo tan lento
y me encontrarás a mí deslizándote suavemente
entre las rocas de mi amanecer a tu lado.


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lunes, 2 de abril de 2012

Agua de mar

aguda como la palabra amor
horizonte que se lleva la brisa
y el sol.

Yo soy la roca que te sostiene
... sirena...

La tarde cae agonizante
y en la penumbra soy contigo
mi mar abierto, mis estrellas
mi sirena.


Estas en la arena
abierta como la espuma de mar
en los labios.

Yo soy de ti, en tus alas gaviota
me vuelvo viento
y me vuelvo
en ti,

amor...

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domingo, 25 de marzo de 2012

La poesía

Yo parecía un niño
y mi niñez jugaba entre sus sueños
se escondía en sus ojos negros y la buscaba
en mi pequeño mundo, así como quién juega a nada
le conocí en el suyo.
...
Y era como nunca le había visto
estrellas y bosques, mares y peces
horizontes lejanos que se descolgaban en cielos rojizos
amaneceres largos, incesantes melodías
quedándose en el tiempo
así era y toda ella olía a soledad.


Juntándose de poco, como recogiéndose a la noche
en sombras, en madrugadas distintas
todas ellas distintas como lo era siempre que la encontraba
meciéndose entre mis dedos y ojos y pecho
y me dejaba maltrecho del alma
como quién juega a irse y volver, a hablar sin voz.


Y comenzamos por el hambre
por los momentos en que se forman los recuerdos
y la inocencia del primer encuentro
como si no hubiera otro amanecer
como si las cosas se tuvieran que vivir al instante
y llegamos al clímax sin descanso
y flotábamos en diferentes auroras, pero juntos
siempre juntos.


Aún permanecemos así…



Poesía
 
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lunes, 3 de octubre de 2011

Mientras te levantas...

Mientras tú te levantas
y haces que no miras
el silencio habla en tus ojos
y en este amanecer lento,
con el ruido mundano allá afuera.

Los autos en la calle,
el murmullo de la vida que se levanta,
las hojas en el piso, las murallas que derrumbamos
hasta llegar aquí, el frío depositado en los dedos del alma,
mis ojos y mi boca que no duerme
que se apega al beso del tiempo
en un rincón que te pertenece -tu alma-
en todo eso que no miras
me encuentras y te deslizas suavemente
entre las rocas de mi amanecer a tu lado.

Yo no digo nada, sólo te miro
y es mi silencio complemento del tuyo,
mi mirada observa lo que no miras
y juntos nos perdemos los dos
al comenzar el día…

Tomado de la revista.
http://www.destiempos.com/n32/eugeniobautista.htm


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domingo, 4 de septiembre de 2011

La palabra

Se me viene a la mente esta palabra
pero no la digo
se me enreda en la lengua como cascabel incierto
y se queda al acecho del momento
en que estás conmigo.

A veces se me resbala en la garganta,
e invade el silencio enemigo.
La oscuridad hace sombras en tu regazo
lugar donde me quedo dormido.

Es la palabra cruel, insensata.
El universo después de todo entre nosotros.
Es única, después de ella no hay nada que contar
sólo silencios cortados a discreción.

A veces llega en silencio y no estás,
o dormida yaces a mi lado,
ocupando todo el refugio
en que has convertido mi costado,
no la ves amanecer en mis labios
se asoma sigilosa, te acaricia y se va
lentamente como el humo del cigarro.

Me quedo mirando a ciegas
y se vuelven contra mí
los horizontes imaginarios que construyo a diario,
las sábanas parecen montañas con el sol a cuestas
y me quedo sólo entonces, contigo a mi lado,

Se desaparece el sueño,
la palabra se va contigo despertando
se está al acecho de otro incierto rato.
Tú abres los ojos y el día se hace ilusionado
la palabra vuelve y yo digo tu nombre…
enamorado.

A Nadia


septiembre, 04 del 2011


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