He dejado mis pasos / al borde del camino / en la tarde las hojas caen / los pasos no son cortos ni largos / sólo son pasos, / sin rumbo fijo / mirar siempre se hace difícil,/ siempre sin querer tomar el mismo rumbo / el sol se detiene un poco / deja su huella en un poco de calor. // Dejo mis pasos / sin esperar a que el calor los olvide.
lunes, 18 de marzo de 2013
Eva
sábado, 29 de diciembre de 2012
Copyright © Eugenio.– Todos los derechos reservados
lunes, 27 de agosto de 2012
Cuando te desnudas
Me gusta ver cuando tu cuerpo desnudas
cuando te despojas de la razón, de la prudencia
de la moral y de los buenos principios
pero sobre todo, ver que desnudas el alma de dudas
Me gusta ver tu cuerpo despojado
del pudor, del raciocinio, la vergüenza y del miedo
¿qué pasará mañana? No tengo respuesta
solo sé que mañana, todo esto habrá pasado
Me gusta ver cuando tu cuerpo desnudas
sentir que te entregas sin reservas
sentirme dueño de tus pensamientos, de tus caricias
de tu cuerpo, de tus miradas
Me gusta ver tu cuerpo desnudo
tendido en la suavidad de mi cama
vestido solo con mi mirada, delante de mis ojos
grabar tu imagen en mi retina y poder verte entonces, más a menudo
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domingo, 15 de julio de 2012
Ella está aquí... (Soledad)
agazapada entre arreboles de frío
aquí, entre auroras
amaneceres incautos que se avecindan
en los brazos partidos.
Está aquí
donde no se ve y mira distante
en las coplas de viento distinto
ausente y tocante.
En la noche, se parte
se abre dando paso al amor
el frío no llega hasta lo más alto
donde se haya ocultando
la distancia.
En el día canta como un pájaro
y se olvida, se ausenta conforme sobreviene
como en altamar
los barcos sobreviven a cada instante.
Yo quisiera ser el mar
y darme como cualquier río
a los barcos nadie los mira
y sin embargo sueñan y viven
yo, vivo...
Eugenio
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sábado, 7 de julio de 2012
Por decirte algo
quise describir la madrugada
el tequila, el cigarro
-aunque duermo como Dios me echo al mundo-
el insomnio alcanza la noche por primera vez
ni el tequila ni el cigarro
ni describir la cama con las sábanas
ni ese olor tan tuyo de la pijama
no pude describir el amanecer
ni ese despertar en tus brazos
fue tu nombre…
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martes, 29 de mayo de 2012
amanecer
el murmullo de la vida que se levanta,
las hojas en el piso, el cigarro a medias,
las murallas levantadas una y otra vez y que derrumbamos
hasta llegar aquí, el rocío depositado en los dedos,
mis ojos y mi boca, tus ojos y tu boca
que se apega al beso del tiempo
No digo nada, sólo te miro
en el rincón que nos pertenece -tu alma-
en la penumbra crecerán las flores,
la lluvia nos encontrará en ese instante que no vuelve
te encontraré a ti desmenuzando el tiempo tan lento
y me encontrarás a mí deslizándote suavemente
entre las rocas de mi amanecer a tu lado.
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lunes, 2 de abril de 2012
aguda como la palabra amor
horizonte que se lleva la brisa
y el sol.
Yo soy la roca que te sostiene
... sirena...
La tarde cae agonizante
y en la penumbra soy contigo
mi mar abierto, mis estrellas
mi sirena.
Estas en la arena
abierta como la espuma de mar
en los labios.
Yo soy de ti, en tus alas gaviota
me vuelvo viento
y me vuelvo
en ti,
amor...
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domingo, 25 de marzo de 2012
La poesía
y mi niñez jugaba entre sus sueños
se escondía en sus ojos negros y la buscaba
en mi pequeño mundo, así como quién juega a nada
le conocí en el suyo.
...
Y era como nunca le había visto
estrellas y bosques, mares y peces
horizontes lejanos que se descolgaban en cielos rojizos
amaneceres largos, incesantes melodías
quedándose en el tiempo
así era y toda ella olía a soledad.
Juntándose de poco, como recogiéndose a la noche
en sombras, en madrugadas distintas
todas ellas distintas como lo era siempre que la encontraba
meciéndose entre mis dedos y ojos y pecho
y me dejaba maltrecho del alma
como quién juega a irse y volver, a hablar sin voz.
Y comenzamos por el hambre
por los momentos en que se forman los recuerdos
y la inocencia del primer encuentro
como si no hubiera otro amanecer
como si las cosas se tuvieran que vivir al instante
y llegamos al clímax sin descanso
y flotábamos en diferentes auroras, pero juntos
siempre juntos.
Aún permanecemos así…
Poesía
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lunes, 3 de octubre de 2011
Mientras te levantas...
y haces que no miras
el silencio habla en tus ojos
y en este amanecer lento,
con el ruido mundano allá afuera.
Los autos en la calle,
el murmullo de la vida que se levanta,
las hojas en el piso, las murallas que derrumbamos
hasta llegar aquí, el frío depositado en los dedos del alma,
mis ojos y mi boca que no duerme
que se apega al beso del tiempo
en un rincón que te pertenece -tu alma-
en todo eso que no miras
me encuentras y te deslizas suavemente
entre las rocas de mi amanecer a tu lado.
Yo no digo nada, sólo te miro
y es mi silencio complemento del tuyo,
mi mirada observa lo que no miras
y juntos nos perdemos los dos
al comenzar el día…
Tomado de la revista.
http://www.destiempos.com/n32/eugeniobautista.htm
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domingo, 4 de septiembre de 2011
La palabra
y se queda al acecho del momento
en que estás conmigo.
La oscuridad hace sombras en tu regazo
lugar donde me quedo dormido.
Es la palabra cruel, insensata.
El universo después de todo entre nosotros.
Es única, después de ella no hay nada que contar
sólo silencios cortados a discreción.
A veces llega en silencio y no estás,
o dormida yaces a mi lado,
ocupando todo el refugio
en que has convertido mi costado,
no la ves amanecer en mis labios
se asoma sigilosa, te acaricia y se va
lentamente como el humo del cigarro.
Me quedo mirando a ciegas
y se vuelven contra mí
los horizontes imaginarios que construyo a diario,
las sábanas parecen montañas con el sol a cuestas
y me quedo sólo entonces, contigo a mi lado,
Se desaparece el sueño,
la palabra se va contigo despertando
se está al acecho de otro incierto rato.
Tú abres los ojos y el día se hace ilusionado
la palabra vuelve y yo digo tu nombre…
enamorado.
A Nadia
septiembre, 04 del 2011
domingo, 14 de agosto de 2011
Del nacer...
Uno comienza asustado y triste y desolado
Pero todo se desvanece un rato y se hace realidad
en el café diario, en la palabra que sueña,
en el cigarro, en tus brazos.
El día comienza y yo tomo conciencia de las cosas,
más allá de la ventana, la luz toca los mares,
las calles, las ciudades, los hombres que nacen.
Y yo nazco, porque siempre nacemos en el diario hacer
de los días y los años.
La luz nace, se queda entre tú y yo jugando.
Yo he nacido a la vida,
porque tú, me estas mirando...
Eugenio
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jueves, 11 de agosto de 2011
Vía Pruna
El polvo de los días se aglutina y desespera
en las paredes desnudas
¡Cuánta elegancia en este descubrir
de la intelectualidad contemporánea!
¡Y tan sencillo que es todo!
y se pierde en el universo cibernético
de estos diez meses y contando.
La luz aún encendida de vez en cuando
Más allá, entre los zarzales de azaremas desconocidas
esta la silla donde reposa la espera,
quizá,
quizá regrese un día…
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jueves, 4 de agosto de 2011
domingo, 31 de julio de 2011
Nadia
en silencio, sobre la gruta de la inocencia
amanecer continuo en ascuas, siempre Nadia
sin algo entre el sueño, sin nada
risa llana que en vientos se presenta
llenándolo todo por siempre… Nadia
A veces muero en desordenes de ternura
y mi voz halla tu voz en cuenco de estrellas
mi voz que no muere, vacío de una hora.
Misterio que se pospone… se encuentra
tallando en mi alma la necesidad de amarte
miércoles, 9 de marzo de 2011
María
Palabra que recorre el silencio de mi alma,
eco inalterable de mi pasado
locura…
Casi sin nada en las manos
sólo recuerdos que se van quedando
en el aire abandonado de cualquier rincón
del cuarto a solas,
cascada de luces multicolores
en la fuente del deseo enhiesto
a esta hora de la mañana.
Vida breve pronunciada en un solo verso
cuatro años,
capítulo del alba detrás de las hojas
caídas del árbol de la amistad y el amor.
María.
Una canción inacabada,
un instante que se queda en el vaivén continuo
de mi voz.
Musa inalterada,
cielo, mar, ola,
amor de todos los tiempos…
Eugenio
Marzo 05 del 2011
viernes, 18 de febrero de 2011
Mientras escribo...
Más allá, dónde mis ojos no alcanzan, dónde mi mano no toca, ni mi nariz te huele… estás tú, pero mi palabra te llega como relámpago en la noche y sabes que es mi voz que penetra y te aturde.
Casi como si nada, en el silencio y aún en el ruido que crece en el día, la vida nos pasa de frente buscando la felicidad sin saber que la felicidad está en esos pequeños instantes en que uno sonríe y mira y respira.
El amor es ilusión primera –yo lo llamaría trabajo- que se desvanece a veces en la realidad del tiempo que nos corre por las venas y se transparenta por la piel.
¿Dónde estás tú? ¿Qué cama te cobija en los brazos de la ilusión? ¿En qué brazos tu cuerpo yace cansado? ¿En qué ganas tus ímpetus se estrellan una y otra vez como olas en la arena? ¿En qué universos tus ojos se pierden contando estrellas? Si no estás conmigo…
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sábado, 8 de enero de 2011
La palabra
Por el lado del comprador, le atrae lo bonito ”lo que vende”, lo que entra por los ojos, aunque no sea algo realmente bueno, muchas veces lo compra por eso, por bonito, para desecharlo a las primeras de cambio, otras tantas termina aburriéndose de ello, y quedando más vacío que antes, aquí lo que conviene es comprar y mirar y pasar tiempo con lo que se admira, hasta que se termina convenciendo de la utilidad de quedarse con aquello que se compró, o como buena compra, desde un principio se busca por la utilidad de las cosas.
El amor tiene mil caras, una de ellas es la tristeza, la añoranza se columpia siempre en el sueño y se suele soñar con todo lo que nos alegra, lo que nos produce placer, la locura de enamorarse va muy pegada a la tristeza de sentir el engaño, el miedo de sentir que podemos amar más allá de nuestros límites nos invade y quedamos atónitos de cada día nuevo que vivimos enamorados y somos cursis y volamos.
Pero lo más importante es el recurso de ese fuego interno que no se apaga, de ese amor por nosotros mismos, porque a medida que éste crezca, podremos darlo a manos llenas, y será una fuente que no se agote por más que demos amor.
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lunes, 29 de noviembre de 2010
Retrato
que se rompen contra el horizonte,
aquel sol a medio morir, rojo como la sangre
borrar ese cielo azul, inundado de estrellas.
Habría que borrar el viento, amante de tu pelo
y quitarte de ahí, de la orilla de la nostalgia,
borrar esas palmeras emborrachándose de la sombra lunar
y poco a poco olvidarte corazón.
Habría que dejar el recuerdo tuyo a un lado,
sacarlo del alma por los poros del cuerpo.
Olvidar ese vestido mecido por el deseo,
huir a la montaña detrás de ti y olvidarte
poco a poco corazón.
Agosto 14, 2006
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lunes, 15 de noviembre de 2010
El paso de los días...
no me hables, no me pienses, no me sientas
no cierres los ojos de leche materna
ni te recuestes a un lado mío
en la noche eterna.
Déjame olvidarte
como el cuerpo se olvida del alma
en la muerte absorta que en silencio
suspira.
Somos un río que eternamente se sonríe
cuando por el árbol, se resbala.
La sombra se calienta entre tus manos
y yo me olvido ya, sin nada
sin nada.
Sé que es inútil, después de tanto
tu recuerdo crece en mi almohada.
Eres el rocío que acaricia la planta,
al alba te meces en el aire y pasas delante de mis ojos
con tu andar y tu danza.
Yo soy el martirio que no sabe darse por vencido
no sabe darse por vencido
y te recuerdo
y te tengo en un lugar prohibido.
Lento me descompongo a veces
entre las moscas que rondan mi cuerpo
entre el tumulto del tiempo
tu rostro
tu rostro que no me olvida,
se tiende en el cielo ufano
y abres los ojos
y me miras.
Deja que te olvide amor,
con el paso de los días…
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