lunes, 18 de marzo de 2013

Eva

He venido a sentarme aquí
en la esquina donde pasan los recuerdos
el camino se ha hecho más grande y hondo
de entre la hierba mojada surgen sus huellas
y yo la recuerdo en la noche de sus ojos negros.

Eva… la llamaba por primera vez
y ella no respondía, sólo miraba el horizonte
esperando.

¿Cómo olvidar esos grandes ojos,
la piel que envolvía la carne, sus labios?
De entre las sombras que cubrían las paredes
se descolgaba tenue el rayo de luz de su mirada
y yo me corrompía en remolinos al aire
que organizaba con sus dedos.

Es extraño todo esto, sentado aquí
siempre, la recuerdo…


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sábado, 29 de diciembre de 2012


Te he esperado mucho tiempo
las orillas de la ventana ya no existen,
me he vuelto a la ceniza una y otra vez,
en las horas ya no está el eco de mi voz,
ni la distancia parca que mide los tiempos.

Se ha hecho de noche,
el día es un vil recuerdo de lo que fuimos,
el momento se aplaza una y otra vez en las sombras
agazapado como cualquier felino en acecho.
Hay paredes que sobreviven al holocausto
cuadros que no se acaban, memorias.

Hay una taza de café en la mesa
seca como las hojas de este otoño sin fin.
Las olas de un mar abierto que nos llama
se arrepiente, siempre lo hace en la nostalgia
se las arregla considerando las pequeñas circunstancias
para sobrevivir al minuto siguiente.

¿Te has dado cuenta de eso?
En el rincón donde estamos hay huellas que no terminan
se agolpan en las sienes como las ideas y duele.
Hay gente allá afuera que baila a la vida
los sonidos de su guitarra juegan a ser yo,
¡Qué frágil es todo esto!

En mis manos su cuerpo tiembla
entre las hojas que deja caer sin fin
el viento se extiende, llora y deja caer los recuerdos,
la primera vez que la aurora se acerca, se da vuelta,
me abraza y me aleja del sueño aciago.

Se queda al final, en esos cuadros interminables
se aferra, tiene deseos de perdurar
en mi memoria…

Eugenio
Diciembre 26, 2012


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lunes, 27 de agosto de 2012

Cuando te desnudas




Me gusta ver cuando tu cuerpo desnudas
cuando te despojas de la razón, de la prudencia
de la moral y de los buenos principios
pero sobre todo, ver que desnudas el alma de dudas

Me gusta ver tu cuerpo despojado
del pudor, del raciocinio, la vergüenza y del miedo
¿qué pasará mañana? No tengo respuesta
solo sé que mañana, todo esto habrá pasado

Me gusta ver cuando tu cuerpo desnudas
sentir que te entregas sin reservas
sentirme dueño de tus pensamientos, de tus caricias
de tu cuerpo, de tus miradas

Me gusta ver tu cuerpo desnudo
tendido en la suavidad de mi cama
vestido solo con mi mirada, delante de mis ojos
grabar tu imagen en mi retina y poder verte entonces, más a menudo


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domingo, 15 de julio de 2012

Ella está aquí... (Soledad)

Ella está aquí
agazapada entre arreboles de frío
aquí, entre auroras
amaneceres incautos que se avecindan
en los brazos partidos.

Está aquí
donde no se ve y mira distante 

en las coplas de viento distinto
ausente y tocante.

En la noche, se parte
se abre dando paso al amor
el frío no llega hasta lo más alto
donde se haya ocultando
la distancia.

En el día canta como un pájaro
y se olvida, se ausenta conforme sobreviene
como en altamar
los barcos sobreviven a cada instante.

Yo quisiera ser el mar
y darme como cualquier río
a los barcos nadie los mira
y sin embargo sueñan y viven
yo, vivo...



Eugenio

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sábado, 7 de julio de 2012

Por decirte algo

Por decirte algo
quise describir la madrugada
el tequila, el cigarro

Quise describir la cama y las sábanas
húmedas de tu olor y la pijama
-aunque duermo como Dios me echo al mundo-

Quise describir el amanecer
en tus brazos nadie duerme como yo
el insomnio alcanza la noche por primera vez

Pero no pude decirte algo
no pude describir la madrugada
ni el tequila ni el cigarro
ni describir la cama con las sábanas
ni ese olor tan tuyo de la pijama
no pude describir el amanecer
ni ese despertar en tus brazos

Después de todo
lo único que acerté a decir
fue tu nombre…


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martes, 29 de mayo de 2012

amanecer

Los autos en la calle
el murmullo de la vida que se levanta,
las hojas en el piso, el cigarro a medias,
las murallas levantadas una y otra vez y que derrumbamos
hasta llegar aquí, el rocío depositado en los dedos,
mis ojos y mi boca, tus ojos y tu boca
que se apega al beso del tiempo


No digo nada, sólo te miro
en el rincón que nos pertenece -tu alma-
en la penumbra crecerán las flores,
la lluvia nos encontrará en ese instante que no vuelve
te encontraré a ti desmenuzando el tiempo tan lento
y me encontrarás a mí deslizándote suavemente
entre las rocas de mi amanecer a tu lado.


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lunes, 2 de abril de 2012

Agua de mar

aguda como la palabra amor
horizonte que se lleva la brisa
y el sol.

Yo soy la roca que te sostiene
... sirena...

La tarde cae agonizante
y en la penumbra soy contigo
mi mar abierto, mis estrellas
mi sirena.


Estas en la arena
abierta como la espuma de mar
en los labios.

Yo soy de ti, en tus alas gaviota
me vuelvo viento
y me vuelvo
en ti,

amor...

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domingo, 25 de marzo de 2012

La poesía

Yo parecía un niño
y mi niñez jugaba entre sus sueños
se escondía en sus ojos negros y la buscaba
en mi pequeño mundo, así como quién juega a nada
le conocí en el suyo.
...
Y era como nunca le había visto
estrellas y bosques, mares y peces
horizontes lejanos que se descolgaban en cielos rojizos
amaneceres largos, incesantes melodías
quedándose en el tiempo
así era y toda ella olía a soledad.


Juntándose de poco, como recogiéndose a la noche
en sombras, en madrugadas distintas
todas ellas distintas como lo era siempre que la encontraba
meciéndose entre mis dedos y ojos y pecho
y me dejaba maltrecho del alma
como quién juega a irse y volver, a hablar sin voz.


Y comenzamos por el hambre
por los momentos en que se forman los recuerdos
y la inocencia del primer encuentro
como si no hubiera otro amanecer
como si las cosas se tuvieran que vivir al instante
y llegamos al clímax sin descanso
y flotábamos en diferentes auroras, pero juntos
siempre juntos.


Aún permanecemos así…



Poesía
 
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lunes, 3 de octubre de 2011

Mientras te levantas...

Mientras tú te levantas
y haces que no miras
el silencio habla en tus ojos
y en este amanecer lento,
con el ruido mundano allá afuera.

Los autos en la calle,
el murmullo de la vida que se levanta,
las hojas en el piso, las murallas que derrumbamos
hasta llegar aquí, el frío depositado en los dedos del alma,
mis ojos y mi boca que no duerme
que se apega al beso del tiempo
en un rincón que te pertenece -tu alma-
en todo eso que no miras
me encuentras y te deslizas suavemente
entre las rocas de mi amanecer a tu lado.

Yo no digo nada, sólo te miro
y es mi silencio complemento del tuyo,
mi mirada observa lo que no miras
y juntos nos perdemos los dos
al comenzar el día…

Tomado de la revista.
http://www.destiempos.com/n32/eugeniobautista.htm


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domingo, 4 de septiembre de 2011

La palabra

Se me viene a la mente esta palabra
pero no la digo
se me enreda en la lengua como cascabel incierto
y se queda al acecho del momento
en que estás conmigo.

A veces se me resbala en la garganta,
e invade el silencio enemigo.
La oscuridad hace sombras en tu regazo
lugar donde me quedo dormido.

Es la palabra cruel, insensata.
El universo después de todo entre nosotros.
Es única, después de ella no hay nada que contar
sólo silencios cortados a discreción.

A veces llega en silencio y no estás,
o dormida yaces a mi lado,
ocupando todo el refugio
en que has convertido mi costado,
no la ves amanecer en mis labios
se asoma sigilosa, te acaricia y se va
lentamente como el humo del cigarro.

Me quedo mirando a ciegas
y se vuelven contra mí
los horizontes imaginarios que construyo a diario,
las sábanas parecen montañas con el sol a cuestas
y me quedo sólo entonces, contigo a mi lado,

Se desaparece el sueño,
la palabra se va contigo despertando
se está al acecho de otro incierto rato.
Tú abres los ojos y el día se hace ilusionado
la palabra vuelve y yo digo tu nombre…
enamorado.

A Nadia


septiembre, 04 del 2011


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domingo, 14 de agosto de 2011

Del nacer...

Todo comienza en el día
con la luz que penetra por la ventana
tocando todo, los cuartos, los muebles, todo.


Uno comienza asustado y triste y desolado
temiendo no poder levantarse
más allá del costado.


Pero todo se desvanece un rato y se hace realidad
en el café diario, en la palabra que sueña,
en el cigarro, en tus brazos.


El día comienza y yo tomo conciencia de las cosas,
más allá de la ventana, la luz toca los mares,
las calles, las ciudades, los hombres que nacen.


Y yo nazco, porque siempre nacemos en el diario hacer
de los días y los años.
La luz nace, se queda entre tú y yo jugando.


Yo he nacido a la vida,
porque tú, me estas mirando...



Eugenio


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jueves, 11 de agosto de 2011

Vía Pruna

He llegado hasta aquí
sintiendo los pasos del recuerdo.
El polvo de los días se aglutina y desespera
en las paredes desnudas
y las letras
¡Cuánto sentimiento!
¡Cuánta elegancia en este descubrir
de la intelectualidad contemporánea!
¡Y tan sencillo que es todo!
y se pierde en el universo cibernético
de estos diez meses y contando.


La luz aún encendida de vez en cuando
y uno que otro rasgo mudo, diferente de todos ellos
dice: “aquí estuvo un día…”

Más allá, entre los zarzales de azaremas desconocidas
esta la silla donde reposa la espera,
quizá,
quizá regrese un día…


 

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jueves, 4 de agosto de 2011

Amanecer...



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domingo, 31 de julio de 2011

En algún lugar... del mar.


 
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Nadia

No quiero saber aún sobre tu esencia
misterio que se despierta cada mañana
en silencio, sobre la gruta de la inocencia
amanecer continuo en ascuas, siempre Nadia

Sin alguna razón que quede muerta
sin algo entre el sueño, sin nada
risa llana que en vientos se presenta
llenándolo todo por siempre… Nadia

A veces muero en desordenes de ternura
y mi voz halla tu voz en cuenco de estrellas
mi voz que no muere, vacío de una hora.

Misterio que se pospone… se encuentra
tallando en mi alma la necesidad de amarte
y amarte por siempre… Nadia.



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miércoles, 9 de marzo de 2011

María

Palabra que recorre el silencio de mi alma,

eco inalterable de mi pasado

locura…


Casi sin nada en las manos

sólo recuerdos que se van quedando

en el aire abandonado de cualquier rincón

del cuarto a solas,

cascada de luces multicolores

en la fuente del deseo enhiesto

a esta hora de la mañana.


Vida breve pronunciada en un solo verso

cuatro años,

capítulo del alba detrás de las hojas

caídas del árbol de la amistad y el amor.


María.

Una canción inacabada,

un instante que se queda en el vaivén continuo

de mi voz.

Musa inalterada,

cielo, mar, ola,

amor de todos los tiempos…


Eugenio

Marzo 05 del 2011


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viernes, 18 de febrero de 2011

Mientras escribo...

Mientras escribo, las cosas se acomodan de una en una, pareciera que siempre han estado ahí, al alcance de la mano. El café ha dejado escapar su alma en el vapor que se dispersa en las partículas del aire que le rodea.
Más allá, dónde mis ojos no alcanzan, dónde mi mano no toca, ni mi nariz te huele… estás tú, pero mi palabra te llega como relámpago en la noche y sabes que es mi voz que penetra y te aturde.
Casi como si nada, en el silencio y aún en el ruido que crece en el día, la vida nos pasa de frente buscando la felicidad sin saber que la felicidad está en esos pequeños instantes en que uno sonríe y mira y respira.
El amor es ilusión primera –yo lo llamaría trabajo- que se desvanece a veces en la realidad del tiempo que nos corre por las venas y se transparenta por la piel.
¿Dónde estás tú? ¿Qué cama te cobija en los brazos de la ilusión? ¿En qué brazos tu cuerpo yace cansado? ¿En qué ganas tus ímpetus se estrellan una y otra vez como olas en la arena? ¿En qué universos tus ojos se pierden contando estrellas? Si no estás conmigo…

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sábado, 8 de enero de 2011

La palabra

La palabra es un producto que sale del alma, vende, es cierto pero hay que saber comprarla, el buen vendedor espera pero no sabe a quién podría interesarle el producto, así, se pasa ofreciéndolo mucho tiempo, a veces la conserva para siempre, otras tantas se lo da al primer comprador que se presenta a su lado.
Por el lado del comprador, le atrae lo bonito ”lo que vende”, lo que entra por los ojos, aunque no sea algo realmente bueno, muchas veces lo compra por eso, por bonito, para desecharlo a las primeras de cambio, otras tantas termina aburriéndose de ello, y quedando más vacío que antes, aquí lo que conviene es comprar y mirar y pasar tiempo con lo que se admira, hasta que se termina convenciendo de la utilidad de quedarse con aquello que se compró, o como buena compra, desde un principio se busca por la utilidad de las cosas.
El amor tiene mil caras, una de ellas es la tristeza, la añoranza se columpia siempre en el sueño y se suele soñar con todo lo que nos alegra, lo que nos produce placer, la locura de enamorarse va muy pegada a la tristeza de sentir el engaño, el miedo de sentir que podemos amar más allá de nuestros límites nos invade y quedamos atónitos de cada día nuevo que vivimos enamorados y somos cursis y volamos.
Pero lo más importante es el recurso de ese fuego interno que no se apaga, de ese amor por nosotros mismos, porque a medida que éste crezca, podremos darlo a manos llenas, y será una fuente que no se agote por más que demos amor.


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lunes, 29 de noviembre de 2010

Retrato

Habría que borrar aquellas olas
que se rompen contra el horizonte,
aquel sol a medio morir, rojo como la sangre
borrar ese cielo azul, inundado de estrellas.

Habría que borrar el viento, amante de tu pelo
y quitarte de ahí, de la orilla de la nostalgia,
borrar esas palmeras emborrachándose de la sombra lunar
y poco a poco olvidarte corazón.

Habría que dejar el recuerdo tuyo a un lado,
sacarlo del alma por los poros del cuerpo.
Olvidar ese vestido mecido por el deseo,
huir a la montaña detrás de ti y olvidarte
poco a poco corazón.

Agosto 14, 2006


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lunes, 15 de noviembre de 2010

El paso de los días...

Deja que te olvide
no me hables, no me pienses, no me sientas
no cierres los ojos de leche materna
ni te recuestes a un lado mío
en la noche eterna.

Déjame olvidarte
como el cuerpo se olvida del alma
en la muerte absorta que en silencio
suspira.

Somos un río que eternamente se sonríe
cuando por el árbol, se resbala.
La sombra se calienta entre tus manos
y yo me olvido ya, sin nada
sin nada.

Sé que es inútil, después de tanto
tu recuerdo crece en mi almohada.
Eres el rocío que acaricia la planta,
al alba te meces en el aire y pasas delante de mis ojos
con tu andar y tu danza.

Yo soy el martirio que no sabe darse por vencido
no sabe darse por vencido
y te recuerdo
y te tengo en un lugar prohibido.

Lento me descompongo a veces
entre las moscas que rondan mi cuerpo
entre el tumulto del tiempo

tu rostro
tu rostro que no me olvida,
se tiende en el cielo ufano
y abres los ojos
y me miras.

Deja que te olvide amor,

con el paso de los días…


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